jueves, 9 de junio de 2011

15M La revolución de "las ideas"

El movimiento 15M ya ha hecho historia y aquello que empezó siendo ha variado "de facto"



Libertad. Sin duda una gran palabra, es la expresión de nosotr@s, el pueblo, en grado máximo; Y abusar de ella no es ni mucho menos responsable. En estos ultimos días hemos asistido a la #SpanishRevolution, los llamados "NI-NI" han demostrado no serlo tanto y aquellos que se llenaban la boca criticando al colectivo estudiantil no han tenido por más que "cerrar el pico" ante un hecho de semejante calado.

Este movimiento lejos de cejar ante la adversidad se ha sobrepuesto, nos han mostrado como es posible organizarse y llevar a cabo un ejercicio de democracia continuo, en el que los votos de tod@s contabilizaban igual.

Pero no todo ha sido "de color de rosa", también ha habido cabida para comportamientos reprobables (los menos), y de forma coyuntural muchos particulares están siendo perjudicados. Comerciantes de las zonas colindantes y vecinos sufren estas manifestaciones de hondo calado en eso que llamamos libertad de expresión, pero, ¿en qué medida ejercer mis derechos es legítimo si con ello privo a otro de los suyos?

Dicen que la libertad de uno acaba donde empieza la del otro, y quizás sea hora de que los acampados tomen la determinación de marcharse acatando las normas del juego democrático que les prohíben, de hecho, permanecer en la vía pública.

El ministerio del interior ha tenido una sensibilidad democrática enorme, qué duda cabe, pero "la partida" está durando demasiado y alguien tiene que actuar.

Lo de Barcelona fue bárbaro, emulaba una represión que hacía tiempo quisimos olvidar y que se nos presentó de lleno con una carga policial impropia de nuestra época.

Consenso, ahí está la clave del éxito. La madurez de acampados y Gobierno alcanzaría "el culmen" si ambos se sentaran a "finiquitar" el asunto en un acto que sería más bien sencillo. Los "Indignados" tras muchas asambleas han recopilado una serie de reclamaciones que han de entregar al Gobierno, es evidente que no se puede obligar a su cumplimiento, pero permanecer contra la ley en los espacios públicos tampoco hará que se logren los objetivos.

Este movimiento es historia, e histórico sería que tomaran la adecuada determinación de marchar con la cabeza alta en lugar de dar un pretexto a las fuerzas del orden para el desalojo.

La libertad es un derecho, pero si no respetamos la ley, que es la que nos la garantiza, no podremos ejercerla.

Pedro I. R.

2 comentarios:

  1. En principio, me pareció bien este movimiento. Manifestarse y expresar opiniones siempre es positivo. Además, nuestra clase política necesitaba,necesita, un aviso por su más que dudoso comportamiento. Sin embargo, considero que la naturaleza de este movimiento no debería seguir como se está realizando. Considero más apropiado expresar nuestra opinión en las urnas, como en todo estado democrático, sin perjuicio de que de vez en cuando se lleve a cabo una manifestación recordatorio.La naturaleza de las reivindicaciones es muy compleja y de muy larga duración, para mantener campamentos permanentes por toda España. Por otro lado ya empiezo a dudar de las verdaderas intenciones de muchos campistas.

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  2. Creo que para acabar con la "casta política" hay que tomar medidas más enérgicas que la de hacer camping... Ya se ha visto cuál es la "democracia" de la que disfrutamos y cómo responde el sistema: a hostias. Será cuestión de hablar el mismo lenguaje para conseguir entendernos..., no?
    Sin palabras •••> http://wp.me/pMv0y-1j4

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