domingo, 7 de agosto de 2011

La política actual ¿De pandereta?

La política española es, a ojos de la mayoría, la cuna de la corrupción y de la vaguedad; es más, la clase política constituye uno de los principales problemas para los españoles tras el paro y el terrorismo, pero, ¿es cierto todo lo que se cuenta? ¿Nuestra clase política es “lo peor”?

Mi criterio es muy claro a este respecto, no podemos dejarnos arrastrar como borregos por las típicas frases de masas propiciadas por aquellos que desconocen por completo la política y dicen con la boca llena “todos los políticos son iguales” o “Lo único que buscan es llenarse el bolsillo”.

Durante esta última legislatura hemos venido escuchando como el Partido Popular reclamaba un adelanto electoral como si la vida de los españoles dependiera de ello, y una vez conseguido su propósito mantienen su reclama, aunque esta vez solicitando el adelanto sobre el adelanto. En algunos foros ya se ironiza sobre la insistente petición (“El PP pedirá el adelanto de la Nochevieja”), pero lo que trasluce fuera del plano irónico es la desconsideración de los populares para con su país en unos momentos tan difíciles.

En el ámbito internacional hemos visto como la derecha de este país profetizaba la catástrofe económica en España y restaba credibilidad a nuestro sistema financiero. Con actos como ese han conseguido poner en tela de juicio la economía española, y yo pregunto, ¿qué es lo correcto, apoyar a tu país o contribuir a poner en riesgo nuestro mercado y dañar nuestra imagen externa?

De tal forma es necesario remarcar que todos los políticos no son iguales y por ende los partidos tampoco. Mientras en la izquierda se trabaja, en la derecha se pone la zancadilla a la mejora de España, para mí es una falta de sentido de Estado, pues ese comportamiento responde una estratagema para conseguir la Moncloa, y esto sería lícito si no perjudicase al conjunto de los españoles poniendo delante las ambiciones personales al bien común.

Sin embargo, el odio e inquina que la derecha muestra usualmente se convierten en piedad y oración cuando la Iglesia se aproxima, y es que la visita del Papa ha generado mayor atención en los miembros del PP que la crisis sufrida en aquellas comunidades donde gobierna, las cuales, tienen las cuentas en números rojos. Aunque sorprende que sea así, ya que llevan varios años diciendo que tienen la receta para salir de la crisis, una receta que solo ellos poseen en el mundo, una receta que no aplican donde gobiernan, y una receta de la que se intentan valer para ganar las elecciones generales. Efectivamente, eso no es política.

Pero a pesar del lastre que los populares y su séquito suponen para este país tenemos gente trabajando y haciendo que nuestra economía surja reforzada sin olvidar el amparo social y los derechos fundamentales, y eso se está haciendo desde un gobierno socialista, un gobierno que  sacrifica posibilidades electorales por tomar medidas que son, a todas luces, necesarias, eso sí es hacer política, poner el interés colectivo por delante del tuyo.

Por lo tanto, quiero invitar a hacer un ejercicio crítico y de análisis, a poner en la balanza las cosas que han hecho unos y otros, entonces veremos que todos los políticos no son iguales, y que a pesar de que hay “garbanzos negros” en ambos lados la mayoría no es corrupta,  y esto me sugiere otra reflexión, y es que ni con la corrupción se actúa igual, mientras en el PP vemos como se aplaude a los corruptos y se les respalda, en el PSOE son cesados de sus cargos y puestos a disposición judicial.

En conclusión, la política es interesante y hay muchos buenos políticos, nuestra política no es de pandereta aunque muchos profesen actos ilícitos, es necesario ponerse al corriente de lo que pasa y votar con conciencia fría y sobre todo con visión de futuro, ha costado mucho hacer de este país un Estado libre y democrático, hagamos honor a nuestros antepasados y pongámonos al día de lo que pasa, todos somos parte del problema, y por extensión todos somos parte de la solución.
Pedro I.R.